Calamares en salsa americana



Para mis amigos:
La salsa americana tiene su origen en torno al año 1.870 elaborada por el cocinero francés  Pierre Fraisse que trabajó mucho en América (de ahí su nombre).
Famosa la receta de "Bogavante en salsa americana", esta salsa marida a la perfección con pescados y mariscos.
Hoy cocinamos unos "Calamares en salsa americana" y se lo voy a dedicar a Laurence Lattès que desde Francia sigue con fidelidad las recetas de mi blog.
Ingredientes:
Un kg. de calamares. Cuatro dientes de ajo. Una o dos cebollas. Tomate frito. Guindilla (opcional). Perejil fresco. Pimienta molida. Una copa de vino blanco seco. Media copa de coñac o brandy. Una cucharada de harina o de Maicena. Caldo de pescado. Aceite de oliva virgen y Sal.
Elaboración:
Limpiamos los calamares, los troceamos y los salpimentamos.
Hacemos un sofrito con los ajos y la cebolla. Cuando estén pochados agregamos el tomate frito. Removemos, añadimos el vino blanco y seguimos al fuego para que se evapore el alcohol.
Incorporamos los calamares y el brandy y flambeamos fuera de la campana extractora. Cubrimos con el caldo de pescado y seguimos a fuego medio 30 minutos.
Comprobamos de sal y si los calamares están tiernos y el espesor de la salsa. Si queremos más espesor, diluímos una cucharada de Maicena en un poco de agua fría y la incorporamos al guiso.
Seguimos al fuego unos minutos mas removiendo y cuando espese ya podemos apartar.
Servimos los platos acompañados de unas patatas fritas como guarnición y espolvoreados con perejil fresco.
Detalles:
Para espesar la salsa, el emplear Maicena al final en vez de harina de trigo junto con el sofrito, es para evitar que se pegue el guiso mientras se cocinan los calamares.
Un abrazo.
                  Pepe Atalaya.

Sevilla, 12 de Febrero de 2018.-


Los ingredientes en crudo


Troceando los calamares


Los ingredientes ya preparados


Sofriéndo los ajos y la cebolla


Ya se han incorporado los calamares


Terminando los calamares y friéndo las patatas


Los platas ya están apartados


La mesa está servida